Recolección y Envasado

line1

El proceso de obtención del aceite, entendido como transformación, consta de varias fases que comienzan con la recolección de la aceituna y finalizan en el envasado final del producto. La calidad del aceite obtenido es lo más importante, y es lo que el consumidor final percibe. El proceso de elaboración ha de centrarse en la calidad del producto final. Para la obtención de un Aceite de Oliva Virgen Extra de calidad es necesario utilizar aceitunas exclusivamente de vuelo, sanas, que se encuentren en su punto óptimo de maduración, recién recolectadas, y ser muy exigentes con el estado de los materiales que van a estar en contacto, con la limpieza integral de las instalaciones y aplicar las condiciones adecuadas de trabajo en cada uno de los procesos de que consta la elaboración.
No hay aceites de calidad sin aceitunas de calidad.



La preparación del aceite para el envasado exige, en primer lugar, la disposición de unos depósitos nodrizas en la zona de la envasadora, a los que se lleva el aceite que va a ser objeto del envasado. En la mayor parte de los casos, sobre todo en aquellas que desean ofrecer un producto característico de la marca se procede a formar un compuesto de diversos aceites que responda al tipo propuesto.

El filtrado es la eliminación de la humedad e impurezas que contenga el aceite previo al envasado, para ello se hace pasar el aceite a través de un filtro específico para esta función. En el envasado hay dos operaciones básicas que se desarrollan simultáneamente: El llenado y el dosificado de envases. Hay que efectuarlas con maquinaria que garantice precisión y limpieza. El resto de las fases pueden llevarse a cabo de forma simple y elemental cerrando envases, etiquetado, encajado y paletizado.



Llevamos la naturaleza a tu alimentación...